sábado, 18 de agosto de 2007

Ñaupa Ñaupa


Yo soy un gorrión viajero
el mundo entero fue mi ambición
Baldosa Floja
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Qué bueno volver a traer al Chaqueño Palavecino, que como nadie puede volver una letra un tanto lúgubre en un motivo para cantar a los gritos son sonrisa desbordante. La suya no es la única versión de la Ñaupa Ñaupa, pero sin dudas es la mejor.

La metáfora de compararse con un pájaro (que ya habíamos visto en Baldosa Floja) no siempre viene asociada a la idea del desapego y las grandes e inevitables trayectorias migratorias. En la canción de hoy, el cantor se compara con el Chilalo (un pajarito común en aquella región de Argentina) por su habilidad para construir nidos y llamar la atención de la hembra. Tapashu (por la partícula aumentativa) puede traducirse como "muy guardado", refiriéndose a su nido de tierra dura, por eso invita a que caven para encontrar las botijas Quichqui (llenas, rebosantes) en dulzuras.

El forastero también suele pensar y decir que tiene botijas quichqui en dulzuras, pero que para encontrarlas hay que cavar en la tierra dura. Incómoda manera de ser franco, pues llena de prevenciones a quienes quieran acercarse, aunque siempre habrá (por fortuna) quien agradezca esa franqueza que permite no desperdiciar el esfuerzo de quien no quiere "cavar en tierra dura".

En la segunda parte, el forastero parece estar del otro lado de la moneda, pues, aunque sabe que para sacarle sus mieles al arbol lo golpean, parece que no ha logrado encontrar las mieles que tanto busca, aunque está dispuesto a morir mellando tu tallo. ¿Será que está buscando en el árbol equivocado? ¿Es una nueva manera de decir que está buscando peras en el olmo? Quizá solo sea que esa otra persona sea tan forastera que, a su vez, hay que cavar mucho en tierra dura para encontrar sus mieles, sus botijas Quichquis en dulzuras, y que él sí está dispuesto a busca

Sin embargo, más adelante dice adios sin problema, con aire fiestero (total, caminos le sobran) aunque nunca se aleje tanto que no puedan encontrarlo ahí, junto a la sombra, con sus botijas quichquis en dulzuras.

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Chacarera Ñaupa Ñaupa

Soy corazón de chilalo
Tapashu en la tierra dura
Cavame y vas a encontrarme
Botijas quichqui en dulzuras.

De balde ando la yanga
De lejos te estoy diciendo,
Esperame en el camino
Sabrás lo que ando queriendo.

Me han de quemar los engaños
Y han de chamuscar mi vida
Pero yo reviento en coplas
Como flor de maíz pishinga.

Chacarera ñaupa ñaupa
Vieja como los dolores
Pero yo te siento nueva
Nueva como mis amores.

Para sacarle sus mieles
Al árbol lo golpian tanto
A mí me golpian las penas
Será por eso que canto.

A dónde escondes tus mieles
Mieles que busco y que no hallo
Quiero ser dueño del hacha
Morir mellando en tu tallo.

Ya me voy con mi guitarra
Total, caminos me sobran
Cuando quieras encontrarme
Buscame junto a tu sombra.


Chacarera ñaupa ñaupa
Vieja como los dolores
Pero yo te siento nueva
Nueva como mis amores

martes, 14 de agosto de 2007

Solventes no acuosos


Cualquier idea simple se puede expresar de la manera más compleja que exista.Ley de Malek
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Muchos de los temas vistos en la universidad te permiten darte cuenta de que el tiempo y el esfuerzo invertido en el bachillerato a estudiar química fueron perdidos, malversados, malgastados, ineficaz y absurdamente invertidos. Gran parte de lo que aprendiste en el colegio (y que te permitia presumir en esos años) debe olvidarse. Punto. La verdad es mucho menos simple, y totalmente diferente.

Uno de los temas que echaba al traste el esfuerzo del colegio fue el de sistemas ácido-base en los solventes no acuosos. Entenderlo implicaba desaprender una cosa (que los ácidos se comportan como ácidos y las bases como bases) para aprender otra que aparentemente no tenía sentido (que los ácidos pueden comportarse como bases y las bases como ácidos) o tenían muy poco (que los ácidos fuertes pueden comportarse como débiles). Por fortuna eran más las ganas de entender estos enredos que el desconsuelo por el tiempo perdido y bien pronto se reemplazaba el obsoleto motivo para presumir por uno último modelo.

Fue como si siempre hubiéramos visto una escalera, los escalones de arriba siempre encima de los demás, y de repente nos dicen que existen escalones más arriba aún, lo cual significa que lo que siempre vimos "encima de todo", en determinadas situaciones estaba "debajo de algo". Ahora supongamos que a nosotros nos gustaba lo que estaba "encima", precisamente por eso, por estar encima. La nueva perspectiva enredaba un poco las cosas y dejaba un nudo en el cerebro y dolor de muelas al ánimo.  ¿Ya no son válidos nuestros motivos de orgullo? Ahora hay otros que los trivializan  ¿Ya no tiene sentido admirarse por determinadas cosas?  Ahora hay otras aún más grandes.

Durante todos estos meses he publicado en el blog diversas cosas, usado algunas analogías, transcrito algunas canciones que muestran el contraste entre el Ser Forastero y el Ser No-Forastero (Algunos comentarios han ayudado a marcar ese contraste) y me parecía fácil de entender: Yo soy el forastero, y soy muy forastero.  Pero el asunto se desordena con la presencia de los solventes no acuosos, que hacen que un forastero pueda comportarse como un No-Forastero, y sea capaz de borrar con el codo lo que ha escrito con la mano. 

Estos solventes no acuosos vienen a veces, desordenan el mundo y luego se largan. Su permanencia condimentan la vida que se estaba volviendo predecible y simplona, sus pastelazos vienen igual con nueces que con piedras (y eso lo hace bastante interesante), su despedida no hace más que fortalecer el lazo. Su periódica pero esporádica aparición siempre será bienvenida y agradecida, aunque vengan a dejarme desconsuelo en la sonrisa y dolor de muelas en el ánimo. 

Un saludo para mis queridos solventes no acuosos: los que han sido, para mi desconsuelo, más forasteros que yo.  Siempre será muy grato volverlos a ver: Mon frère, Akira, Fabián, Débora, Musitaps, Fabzgy, y algunos más.

lunes, 13 de agosto de 2007

Forasteroquímica

Busquen al forastero. Está en algún lugar de esta foto


Recientemente pude volverme a hablar con amigos de la facultad y recordar algunas cosas de las que se vivieron, se aprendieron, se detestaron o se olvidaron. Muchas cosas cambiaron, otras siguen igual (igual de mal o igual de bien, según el caso).

Supongo que en las demás profesiones también pasa lo que en la mía: cuando te encuentras con un excompañero, en el momento de preguntar por su vida, su trabajo, familia y compañeros se introducen términos propios de la carrera. Súbitamente se olvidan los apellidos de los amigos:

- ¿Qué sabes de Adriana?
- ¿Adriana la de Catálisis heterogénea o la de termodinámica no lineal?

O se olvida que los laboratorios tienen un número para su fácil ubicación

- Mi laboratorio quedaba Frente a Enzimas, al lado del de bioquímica y el de frutas tropicales, como quien va para carbones o catálisis, pero entrando en la puerta del segundo piso.

Y otros ejemplos adicionales. Entonces el tiempo deja de medirse en años, y para ubicar un evento en el pasado es más fácil hablar de una materia, de un profesor. Para hablar hasta cuando te quedaste en un evento, dices "hasta fin de cloruros", Para hablar de una sensación de desasosiego, se habla del laboratorio de síntesis, para mencionar una euforia que no cabía en el cuerpo, se habla de los espectros que mostraron las bandas precisas, para hablar de las ganas de mandar todo al cuerno, se habla de la vez que se contaminó el medio de cultivo, para hablar de las ganas de ahorcarse de la pereza que daba algo, se hablaba de la polarografía o de las titulaciones hasta fin de turbidez, algo así.

Entonces se me ocurre que quizá pueda también usar la química para explicar en algo lo que he querido explicar al hacer este blog. Ya me he apoyado en diversas canciones, pero nunca será suficiente.

Y no se tratará de llenar esto de términos rimbombantes e inconprensibles a los ajenos a la profesión, sino todo lo contrario. Se trata de servirme de mi carrera para explicar esto de ser un forastero, algo que muchos aún no entienden



viernes, 10 de agosto de 2007

¿A qué volver? - Los Chalchaleros

(a mi casa) La ví quedarse vacía, la ví poblarse de recuerdos, solo pa´no abandonarme le hace pata ancha a los vientos
Como yo lo Siento
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Ya una vez había dicho que ser un forastero es como ser una moneda de tres caras, que gira al antojo del azar. Pero más que azar, hoy quisiera recordar aquella vieja entrada por el contraste que hay entre las tres caras de la moneda.

En la anterior entrada vimos que, a veces, el forastero piensa que regresar es la mejor noticia que puede recibir y eso lo hace cantar a los gritos y con la sonrisota puesta que hoy voy a verte de nuevo. Hace unos meses mostré la que podría ser la segunda cara de esta moneda: La canción Volta pro morro en la cual se tienta al forastero a regresar. Es cantada desde la perspectiva de quien espera y no puede saberse si el foraster finalmente regresa o no, pero podemos saber las buenas noticias que el regreso traerá, la alegría que se desbordará e impregnará todo lo que toque.

La canción de hoy es la tercera cara de esta moneda, pues hace contraste con los buenos augurios y la alegría que supone el regreso y de los que hablan las otras dos canciones. Esta es la canción que el forastero canta cuando se le tienta a regresar, pero un rápido vistazo a las cosas que hay le muestran que los motivos no son suficientes, que no hay a qué volver, que la casa (la maravillosa, en la que tanto se vivió, se rió y se fue feliz) ya es otra casa, que la magia ya se ha perdido, que ni siquiera el árbol sigue siendo aquél. Y entonces pregunta (no a quien lo tienta, sino a sí mismo): ¿A qué volver?

(Aqui pueden ver otra canciónde Los Chalchaleros en este blog)


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¿A QUE VOLVER?

La casa ya es otra casa, el árbol ya no es aquel.
Han volteao hasta el recuerdo,
entonces, ¿a qué volver?

Mi perro allá arriba inmóvil viendo la tarde crecer.
Y este vacío de ahora,
entonces, ¿a qué volver?

Volver, ¿para qué?
¿Para sentir otra vez que se desboca tu ausencia,
dormida en mis venas, borrada en mi piel?
¿Para que duela tu ausencia?
entonces, ¿a qué volver?

Mi puente, mi viejo puente. ¿qué río verás correr?
Si lo han llenado de guijarros,
entonces, ¿a qué volver?

La magia ya se ha perdido, ¿quién la pudiera encender?
Ni la tierra ya es de tierra,
entonces, ¿a qué volver?



miércoles, 8 de agosto de 2007

Hoy - Gloria Estefan


Ya me voy con mi guitarra
Total, caminos me sobran
Cuando quieras encontrarme
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De pronto pueda pensarse que la banda sonora del forastero está llena de canciones lúgubres, odiosas, que exaltan la soledad y el aislamiento como la mejor decisión que puede tomarse, que reniega de la posible compañía y apoyo que pueda brindarse. Y de pronto puede pensarse eso precisamente porque así son casi todas las que he traído: Canciones que invitan a arrastrar los pies o a celebrar que se está solo

Pero no siempre es eso lo que se quiere cantar. El forastereo tiene muchas caras, una de las más deliciosas es precisamente la de Regresar (si se hace celebrando), y es deliciosa precisamente porque es escasa, es una joya entre el fango, la aguja de oro en el pajar de las malas noticias.

La canción de esta semana es una exaltación a todo lo bueno que tiene el regresar. Sitúa a la protagonista en la espléndida situación de contar a los gritos la buena noticia que no le cabe en el cuerpo: "Hoy voy a verte de nuevo" grita, y parece que eso fuera suficiente para contrarrestar las malas noticias que la separación trajo.

Del video también hay muchas cosas para resaltar, además de haberse grabado en Machu Picchu. En mi caso, la mejor parte está a los dos minutos, cuando Ella está sentada en la parte trasera de la camioneta y sigue cantando con esa cara de buena noticia que hoy voy a verte de nuevo, a pesar de lo evidentemente incómoda que va allí.

Y es que tiene que ser una excelente noticia esa de verte de nuevo si permanezco con esa sonrisa a pesar del transporte incómodo, la silla dura (quizá con algunos bordes filosos), la carretera destapada, el polvo, el calor, el sol, la incomodidad que pueden causar los demás pasajeros, las marcas en el pecho de los días que el tiempo no me dejó estar aquí... Todo eso son fruslerías porque hoy voy a verte de nuevo, y eso es suficiente para conservar la sonrisa y la gratitud por tan buena fortuna.

Cuando regresar es una buena noticia, no importan los obstáculos que haya que pasar. Siempre quedarán ganas de sonreir y de hacer una fiesta pa que este amor crezca más.
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HOY

Tengo marcado en el pecho
todos los días que el tiempo
no me dejó estar aquí.
Tengo una fe que madura
que va conmigo y me cura
desde que te conocí.

Tengo una huella perdida
entre tu sombra y la mía
que no me deja mentir.
Soy una moneda en la fuente,
tú mi deseo pendiente,
mis ganas de revivir.

Tengo una mañana constante
y una acuarela esperando
verte pintado de azul.
Tengo tu amor y tu suerte,
y un caminito empinado.
Tengo el mar del otro lado,
tú eres mi norte y mi sur.

Hoy voy a verte de nuevo, voy a envolverme en tu ropa.
Susúrrame en tu silencio cuando me veas llegar.
Hoy voy a verte de nuevo, voy a alegrar tu tristeza.
Vamos a hacer una fiesta pa’ que este amor crezca más.

Tengo una frase colgada
entre mi boca y mi almohada
que me desnuda ante ti.
Tengo una playa y un pueblo
que me acompañan de noche
cuando no estás junto a mi.






lunes, 6 de agosto de 2007

Banda Sonora Actualizada


Oh Pandeiro, Oh viola,
Cantarolando é que a nossa tristeza
vai embora
(Oh Pandereta, Oh Violín
Cantando es que nuestra tristeza
se irá)
Pandeiro e Viola, Beth Carvalho
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Finalmente GoEar.com se arregló y ahora puedo volver a tener disponibles a los lectores los temas de la Banda sonora del Forastero, tal y como lo había dicho aqui.

La versión de Vamos mujer (Santa María de Iquique) es diferente a la que yo escuché primero y que considero mejor, pero igual es muy buena. Espero que las puedan escuchar, y también espero sus comentarios.

sábado, 4 de agosto de 2007

Forastero Aprendiz

quisiera un momento olvidar el dolor
que pasen las penas y sentirme feliz
al lado de mi hermano
con quien he batallado
para poder vivir
"Mi hermano y yo" - Los hermanos Zuleta
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El ocurro de la semana es uno de esos que pone la sonrisa a trabajar y manda mis malas noticias a que se despedacen como mejor les plazca y dejen de meterse en lo que no les importa, es la noticia precisa para andar todo el día con la cosquillita de hacer muchas cosas y hacer que los demás sonrían.

Cuando se es un forastero se toman decisiones que a otros parecen absurdas, a veces se hace mucho daño sin que esa sea la intención y el desapego puede causar mucho dolor, a veces esto de no encajar puede desconsolar lo suficiente como para que a la sonrisa le dé dolor de espalda. Sin embargo, el forastero suele pensar que son males menores, porque al final las decisiones son las correctas y lo que viene como ganancia compensa mucho más desconsuelo del que nos toca tragar. Pero esta postura deja de ser absoluta y convincente en casos como el ocurro de este mes.

Mi hermano Daniel se escabulló de su grupo de excursión y no hizo el viaje de regreso. En lugar de eso vino a mi casa y decidió quedarse un mes lejos de sus amigos, su vida actual y ya comienza a experimentar esto de ser un forastero, aunque muchas variables estén controladas para que el cambio no sea intempestivo y del taponazo no le quede el morado ni el dolor. Me entran ganas de enseñarle muchas cosas y entonces me surge la pregunta: "¿Realmente quisiera enseñarle a ser un forastero?" o mejor, "de todo lo que significa ser un forastero, ¿Qué debo enseñarle y qué debo evitar?"

Me extrañó mucho sentir que no quería mostrarle todo, como si quisiera evitarle las malas noticias que trae consigo el ser forastero. Pero también quiero prepararlo para cuando dé el paso de cambiar de ciudad para ir a la universidad, porque habrá momentos en que sentirá que no encaja, en que el desapego será una ventaja enorme frente a quienes no lo tienen, que va a hartarse y debe saberlo manejar, que a veces largarse es la mejor decisión, que el mundo está lleno de keikes y debe aprender a no esperar de ellos más de lo que vienen a ofrecer, que caer es fácil y debe aprender la parte dificil, que no se puede medir el coraje y que muchas veces regresar es la mejor parte de forasterear.

Entonces ando de maestro forastero y tengo un aprendiz. Quisiera en este mes enseñarle un montón de cosas, pero no quiero que me pase como al que mucho abarca. Por lo pronto hacemos solo el precalentamiento con PIMSLEUR y otras enseñanzas menores.

El ocurro de la semana me tiene a los brincos dando medialunas, aprendiendo italiano, nadando más de la cuenta y más parlanchín que de costumbre. De paso aprovecho para rejuvenecerme, volver a ver muchas cosas (el mar, por ejemplo) con sus ojos de 16 años y aprender de las tantas cosas que mi hermano tiene para enseñarme. Será un mes espléndido y dolerá mucho cuando se acabe. Solo entonces sabremos si vale la pena aprender del desapego. De dos males, escoger el menor, ¿pero cual es?

domingo, 29 de julio de 2007

Juan Mauricio Soler

El ocurro de la semana fue sin duda la victoria de Mauricio Soler en la clasificación de la montaña del Tour de Francia, algo que venía siendo esquivo los últimos años, aunque las ganas fueran muchas y los pronósticos favorables. Colombia siempre se enorgullece de sus ciclistas escaladores, pero triunfar en la montaña del tour sólo había sido posible para las dos grandes figuras ciclísticas (Lucho Herrera y el Santi Botero) y solo en tres de los 24 años que se ha intentado

El triunfo tiene varios añadidos que le aumentan su relevancia, como el pertenecer a un equipo de los más pequeños, sin gregarios de peso, la inexperiencia de ser su primer tour (Tanto para él como para su equipo) y tener como rival directo al mejor escalador del momento: Michael Rasmussen. Con el repentino e inesperado éxito (Hace tres semanas nadie conocía a Soler) los periodistas aprovecharon para las habituales visitas a la familia con sus preguntas tontas, triviales, baladís y predecibles. Muchos de ellos ni siquiera sabrían que existe un pueblo llamado Ramiriquí, y allá fueron a preguntarle a su familia cómo se sentía y a resaltar algún detalle irrelevante y macondiano.

Al ver a su familia, amigos, compañeros de entrenamiento y el entorno en el que debió crecer Soler, me imagino la sensación de Forastero que puede sentir al recorrer Europa en su Bicicleta sin entender el idioma de los que lo rodean, con comida extraña, clima extraño, entorno extraño, lejos de su familia y su país, sin un amigo cercano para contarle lo bonito que es Europa o el calor tan hijuemadre que está haciendo, con tantos ojos viéndolo y apoyándolo, tanta atención focalizada después del título de la etapa, y me alegro del éxito que tuvo porque todas esas privaciones no fueron obstáculo y al final sacó un logro superior al esperado. Un forastero que se aleja de su país para perseguir su sueño, una exceñente muestra de Coraje, qué gran ejemplo este Soler

La buena noticia es que solo tiene 24 años. Si para los próximos años logra tener buen equipo y buen respaldo, tendremos otra vez un gran ciclista a quien hacerle fuerza cuando su forastereo lo lleve de nuevo al Tour y a las demás carreras importantes. Tras el retiro de Amstrong, se preveía el surgimiento de nuevas figuras en el panorama mundial. Una de ellas es colombiana, y le seguiremos haciendo fuerza

domingo, 22 de julio de 2007

Celebrate Humanity - Coraje

10 segundos,
10 segundos para justificar mi existencia
Harold Abrahams, en "Carros de Fuego"
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Ya había hablado de la campaña Celebrate Humanity cuando mostré La caída de Hermann Meier, la exaltación a los GIGANTES, la apología a la SONRISA, La medalla de PLATA, la medalla de BRONCE y la celebración de los RIVALES. Allí decía que no encontraba aún todos los videos de la campaña en Youtube, o al menos no mis favoritos. Pues bien, un alma caritativa ha puesto otro de mis favoritos, pero una falla en el código embed no me permite mostrar el video directamente en el blog, por eso solamente les voy a pasar el vínculo para que puedan verlo desde la página de Youtube.

Este viene a ser el video de la celebración del coraje, la dignidad y el respeto por el propio esfuerzo. Los 20 segundos que dura la carrera de 200 metros pueden parecer poquísimo tiempo para una sola competencia, para tantas cámaras, tantos aplausos, tantos millones invertidos en esas zapatillas. 20 segundos pueden parecer muy pocos para que el atleta demuestre su coraje, compromiso, patriotismo y honor, para valorar objetivos, procedimientos, sacrificios y resultados. Son muy pocos, sí, pero hay que haber trabajado muchos años, días y horas, hay que haber sacrificado muchos placeres, diversiones y haraganerías, hay que haber llevado el cuerpo a niveles de dolor, fatiga y sufrimiento que a muchos parecen exabruptos, hay que haber caido muchas veces y levantarse otras tantas para poder estar allí dispuesto a justificar la existencia.

También a veces el forastero se ve enfrentado a malas noticias, obstáculos y piedras en el zapato, pueden ser tan triviales como un toque de medusa, o tan brutales como para que la sonrisa arrastre los pies, pero lo que es seguro es que serán muchos y nunca dejarán de llegar.

¿Qué hacer? ¿Cómo lograr que la sonrisa se ponga manos a la obra? Muchas veces el forastero no encuentra la manera de hacerle frente a tanto pesimismo que le ronda. En este video, el atleta favorito, el del carril 4, me muestra que no importa lo fuerte del pedradón, siempre se podrá tener el coraje de continuar y respetar el propio esfuerzo, de no valorar negativamente los sacrificios y decisiones que se tomaron. Me muestra que la dignidad se multiplica si a pesar de las malas noticias sabes que puedes dar todo lo que tienes, aunque todo lo que tengas sea la opción de cojear hasta la meta.

Ocurrió en Barcelona 92, El atleta se llama Derek Redmond, y aquí está el video de esa carrera, sin editar. Nótese que el comisario de pista por poco pasa a la historia como "el imbécil que casi daña una sublime muestra de amor paternal y un emotivo ejemplo de coraje".


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NARRADOR:
Strength is measured in pounds.
Speed is measured in seconds.
¿Courage? You can't measure the courage
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(EN ESPAÑOL)
La fuerza es medida en libras
la velocidad es medida en segundos
¿El coraje? No se puede medir el coraje

viernes, 20 de julio de 2007

Gen Forastero

Mi mayor sorpresa, desde luego, fue la primera visión de Riohacha, la ciudad de arena y sal donde nació mi estirpe desde los tatarabuelos.
Gabriel García Marquez
Vivir para contarla
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En esta foto puede verse a don Aldemar a punto de salir de viaje un día cualquiera de la década del 40. Lo acompaña su hermano Diego (de corbata), quien iba al pueblo más cercano (Salamina - Caldas) para asistir a la Iglesia.

En este mes que me mantuve lejos del blog pude acercarme a mucha gente que llevaba tiempo sin ver. La mayor alegría fue verme con Aldemar (sin lugar a dudas, el ser humano que más me ha querido) y viajar a su lado para recorrer carreteras, lugares y poblados que tenían profundo significado en su historia y su memoria, pero de las que yo no sabía nada por haber tenido la idea de venir al mundo cuando él ya no era un forastero. Fue el viaje que, como diría nuestro Gabo, me llevó a conocer el lugar en donde nació mi estirpe desde los tatarabuelos.


Escucharlo fue maravilloso. Hoy don Aldemar es un jovencito sonriente de gorra de paño (Ver foto) que se emociona recorriendo sus viejos lugares o contando apartes de la historia de la familia y los lugares exactos en los que sucedieron. Se le acelera el pulso mostrando por dónde caminaba cuando su forastereo lo llevaba a tal pueblo, recuerda a carcajadas los lugares donde nacieron los miembros de la familia (por alguna gracia que vino adjunta) y no se le nota en la voz el dolor de las malas noticias que alguna vez llegaron.

Muchos en la familia tuvieron que mudarse o viajar, pero de él es de quien heredé el gen forastero, y él lo heredo de sus abuelos, que abandonaron Antioquia para fundar un pueblo en medio de la nada, agarrado de las uñas a las montañas.

Don Aldemar desde sus 14 años comenzó a viajar por las empinadas montañas de Caldas llevando mulas de carga en caravanas que duraban varios días, luego recorriendo el país en camión, de andariego recogiendo café en tiempo de cosecha o pescador en tiempo de subienda, construyendo carreteras o de obrero en la ciudad. 20 años en esas lo llevaron a Manizales, donde finalmente se radicó y logró descansar de su forastereo en los 60

Recorrer esos lugares de Caldas, llegar a Salamina, seguir a San Félix o a Pácora, atravesar el páramo hacia Manzanares y Marulanda o los ríos hasta Aranzazu, La merced y Neira es bastante dificil hoy día, con buenas carreteras y buenos autos. no logro imaginarme cómo era en los días es que a lomo de mula era la única posibilidad. Hay que tener entrañas de forastero para haber vivido y viajado por esos lugares, explorado estas montañas y trabajado como lo hizo mi abuelo Aldemar, hay que saber largarse, conocer muchos keikes, haberse hartado, haber sentido que su destino pareciera regido por una moneda de tres caras, haber tenido una buena banda sonora de compañía, pero sobre todo saber regresar. Siempre va a ser esa la mejor noticia


El ocurro del año será sin duda este viaje con mi abuelo. Aprendí de mi ser forastero mucho más de lo que llevo escrito en este blog. Siempre será bueno regresar a su lado