
El tema fue centro de discusión en el foro de políglotas, en el cual docenas de personas que hablan al menos dos idiomas (en algunos casos más de seis) opinaron acerca de su definición personal de "Políglota", y hubo de todo: Por un lado los extremistas que consideran que hay que ser fluido (esto es, saber modismos, locuciones, poder hacer y entender chistes), en más de cuatro idiomas (algunos proponen que sean de familias lingüíisticas diferentes e incluso un idioma clásico) y sin rastro del acento del idioma nativo. Del otro lado personas, que prefieren hablar seis idiomas al 60% que tres al 95%, que cuentan como válido un idioma en el que no sepan leer o escribir y que les importa un rábano el rigor fonético y hablan el nuevo idioma con todo el acento y prosodia de su lengua nativa.
Yo pienso que me encuentro entre estos dos extremos, más cerca del segundo grupo que del primero, pues también prefiero hablar 6 idiomas al 60% que tres al 95%, hablo (es un decir) una lengua que no escribo ni leo (wayuunaiki), pero soy muy celoso con la fonética, porque como dijo Barry Farber: Si ya voy a hacer el enorme esfuerzo de aprender un idioma, ¿por qué no hacer un 5% más de esfuerzo para tener el acento correcto?
Nuestro amigo Ryan (The Linguist Blogger) se hizo la misma pregunta, y con unas analogías bastante divertidas y muy bien logradas la responde en su blog. Más aún, propone que los políglotas se clasifican en tres grupos bien diferenciados, que logra abarcar a más personas que las que el común de la gente suele etiquetar como políglota, y que servirían para poner un poco de orden en esa serie de 92 respuestas que tiene ese foro. A mí las analogías me gustaron, también la idea de las categorías que propuso; por eso, y ya que cuento con su autorización, esta semana voy a hablar de esas tres categorías: Los perfectóglotas, los dispersóglotas y los lectóglotas. Por ahora les adelanto los lemas de cada categoría:
Perfectóglotas: Cualquier idioma que valga la pena aprenderse, vale la pena aprenderse a la perfección.
Lectóglotas: Cualquier cosa que valga la pena leerse, vale la pena leerse en su idioma original.
Dispersóglotas: Cualquier idioma vale la pena aprenderse, al nivel que sea, por la razón que sea.
Dispersóglotas: Cualquier idioma vale la pena aprenderse, al nivel que sea, por la razón que sea.
Nos leemos