
Pero volvamos a la pregunta: ¿Cuál es el idioma más difícil de aprender? Cuando se le pregunta a un profesor, lo más probable es que le respondan que depende de qué se entiende por "más dificil" (más difícil gramática, más difícil sistema de escritura, más difícil pronunciacion, etc.) o depende de cuál sea el idioma nativo. Una respuesa políticamente correcta es que cualquier idioma es igualmente difícil o fácil de aprender como lengua nativa. ¿Pero existen idiomas que confunden más que otros a los extranjeros que los quieren aprender?
Otros aspectos deben ser considerados antes de responder. En primer lugar, hay que tener claro qué significa saber un idioma, en segundo lugar, hay que tener en cuenta el contexto: Una lengua indígena como el wayuunaiki podría parecer difícil de aprender si se tiene en cuenta que no existe material didáctico, audios o textos diseñados para su aprendizaje, pero sería fácil de aprender si se vive en ciudades como Riohacha, Maicao o Manaure, donde viven miles de hablantes.
De todas maneras, algunas respuestas pueden especularse para esta pregunta. Yo no he tenido contacto con esos idiomas famosos por ser difíciles (Finlandés, árabe, húngaro, cantonés, chino...), pero me baso en lo que dicen las personas que sí lo han hecho: Barry Farber, los amigos del Foro de políglotas, the lingüist blogger y fuentes parecidas. En ese sentido, hay tres características que pueden hacer difícil un idioma:
1. Su sistema de escritura: Juan Gossaín decía que la dificultad que tenían sus ancestros árabes con el español no era que no pudieran pronunciar la O, sino que no sabían si era redonda o cuadrada. Para nosotros los idiomás más difíciles serán los que tienen alfabetos diferentes, porqueimplica un esfuerzo extra que no hay que hacer con el estudio de idiomas de europa occidental. Idiomas con estas características: Cantonés, Mandarín, árabe, hebreo, urdu, persa, ruso, Tamil, entre muchísimos otros
2. Su gramática: Sobre este tema ya había hablado en esta entrada. Gramáticas muy diferentes pueden ocasionarnos dolores de cabeza al aprender, especialmente si incluyen características que no son habituales en el español, como las declinaciones, casos, aspectos, conjugaciones complicadas, aglutinación, etc. Idiomas con estas características: Finlandés, Húngaro, Euskaro, Polaco, Thai, Eslovaco, Gaélico, etc.
3. Su fonética: la presencia de sonidos ajenos a nuestro idioma es una verdadera piedra en el zapato. El francés tiene 16 sonidos vocálicos (cuatro de ellos nasales), el inglés tiene 23, y parece una cifra exagerada frente a los cinco sonidos del español o italiano neutro (porque algunos dialectos tienen sonidos adicionales). Lo de las consonantes me parece más difícil, especialmente la acumulación de consonantes (como en el turco) que hacen que hablar sea como estar en un laberinto.
4. Su contexto: Existieron idiomas que probablemente fueron fáciles de aprender en el pasado, pero hoy sería imposible debido a la inexistencia de hablantes. De la misma manera, aprender idiomas cuyos hablantes habitan regiones muy apartadas (la mayoría de nuestras lenguas indígenas, por ejemplo) suponen una dificultad adicional.
Sin embargo, aprender un idioma sigue siendo una aventura apasionante. Todas esas dificultades solo hacen más emocionante el logro de conseguirlo. A seguir estudiando